Datos y analítica empresarial

Cómo saber si tus datos son confiables antes de hacer reportes

Qué revisar en la información de origen antes de construir dashboards, indicadores o reportes, y cómo detectar duplicados, faltantes y diferencias entre sistemas.

Autor: DuoseptemPublicado: Última actualización:

Es común que una empresa quiera un dashboard o un reporte más completo y descubra, a mitad del camino, que los números no cuadran entre sí. El problema casi nunca está en la gráfica, sino en los datos que la alimentan.

Un reporte puede verse perfecto y aun así llevar a una mala decisión si los datos de origen están incompletos, duplicados, desactualizados o calculados de forma distinta.

Aquí explicamos qué revisar antes de construir reportes o indicadores, y cómo detectar los problemas más comunes.

¿Qué significa que un dato sea confiable?

No significa que sea perfecto. Un dato útil debería ser:

  • Suficientemente completo para el análisis que se quiere hacer.
  • Consistente: se registra igual en todos los casos.
  • Oportuno: llega a tiempo para la decisión.
  • Identificable: se sabe de dónde viene.
  • Entendible: quien lo usa sabe qué representa.
  • Comparable: puede contrastarse con otros periodos o áreas.

Señales de que hay problemas con la información

  • Diferentes áreas muestran cifras distintas.
  • Los reportes cambian dependiendo de quién los genera.
  • Existen muchos archivos paralelos.
  • Hay registros duplicados.
  • Faltan datos.
  • Hay fechas incorrectas.
  • Clientes o productos aparecen repetidos.
  • Un mismo campo se usa de manera diferente según quién captura.
  • La información se captura tarde.

La misma pregunta produce respuestas diferentes

Dirección pregunta: “¿Cuánto vendimos este mes?” Ventas responde una cifra, administración otra y contabilidad otra. Las causas suelen ser:

  • Fechas distintas.
  • Documentos incluidos o excluidos.
  • Cancelaciones.
  • Notas de crédito.
  • Pedidos contra facturas.
  • Periodos distintos.
  • Información pendiente de captura.

Antes de discutir cuál número es correcto, hay que definir qué significa exactamente la métrica. Lo explicamos también en qué indicadores necesita realmente una empresa.

Definir una fuente principal

Para cada tipo de información conviene acordar cuál es la fuente de referencia, por ejemplo:

  • ERP.
  • CRM.
  • Sistema de ventas.
  • Sistema contable.
  • Una base central.

No todo tiene que vivir en un solo sistema. Lo importante es que, para cada dato, esté claro cuál es la versión oficial.

Revisar catálogos

Los catálogos son la base de casi cualquier reporte. Los problemas aparecen con frecuencia en:

  • Clientes.
  • Proveedores.
  • Productos.
  • Sucursales.
  • Vendedores.
  • Categorías.

Por ejemplo: el mismo cliente registrado dos veces, un producto con nombres diferentes o una sucursal identificada con códigos distintos según el sistema.

Duplicados

Los registros duplicados afectan:

  • Conteos.
  • Ventas por cliente.
  • Inventarios.
  • Cartera.
  • Análisis históricos.

Eliminarlos no debería ser automático. Dos registros parecidos pueden ser, en realidad, dos clientes distintos; conviene revisarlos antes de combinarlos.

Campos incompletos

No todos los campos vacíos son un problema. La pregunta correcta es: ¿ese dato es necesario para el análisis o el proceso? Algunos ejemplos que sí suelen importar:

  • Vendedor sin asignar.
  • Sucursal faltante.
  • Fecha incompleta.
  • Categoría sin definir.

Fechas y periodos

Una misma operación puede tener varias fechas:

  • Creación.
  • Venta.
  • Facturación.
  • Pago.
  • Entrega.
  • Movimiento.

Si un reporte usa la fecha de facturación y otro la de pago, mostrarán cifras distintas para el mismo mes aunque ambos sean correctos.

Datos capturados tarde

Una entrada de inventario ocurre hoy, pero se registra mañana. Durante ese tiempo:

  • El inventario es incorrecto.
  • Los reportes pueden mostrar una diferencia.
  • Las decisiones pueden tomarse con información incompleta.

Consistencia entre sistemas

Cuando el ERP, el CRM, el ecommerce, las apps y las hojas de cálculo manejan información relacionada, conviene revisar:

  • Identificadores: que un mismo cliente o producto se reconozca igual en todos.
  • Sincronización.
  • Reglas.
  • Responsables.
  • Frecuencia de actualización.

Explicamos este tema en integración de sistemas.

Reglas de negocio claras

¿Qué significa “cliente activo”? Puede significar que:

  • Tiene estado activo en el sistema.
  • Compró recientemente.
  • No tiene bloqueo.
  • Pertenece a cierta cartera.

Si cada área lo interpreta distinto, el indicador también cambia.

Datos históricos

Con el tiempo cambian precios, vendedores, categorías, nombres y sucursales. Si un cliente cambia de vendedor, las ventas del año pasado no necesariamente deberían aparecer a nombre del vendedor nuevo. El análisis histórico necesita conservar el contexto de cada momento, no reinterpretarse automáticamente con el valor actual.

Validaciones automáticas

Algunos controles que ayudan a prevenir errores:

  • Campos obligatorios.
  • Formatos.
  • Alertas de posibles duplicados.
  • Rangos válidos.
  • Relaciones entre datos.

Las validaciones reducen errores, pero no garantizan calidad total: un dato puede tener el formato correcto y aun así estar equivocado.

Revisiones periódicas

La calidad del dato no es una limpieza que se hace una sola vez. Puede requerir revisar periódicamente:

  • Catálogos.
  • Duplicados.
  • Registros incompletos.
  • Procesos de captura.
  • Integraciones.
  • Responsables.

¿Quién es responsable del dato?

La tecnología puede almacenar y validar información, pero cada área debe entender qué datos genera y cuáles utiliza: ventas, inventario, compras y cobranza producen información que otras áreas usan para decidir.

Antes de construir un dashboard

  1. Definir la pregunta.
  2. Identificar la fuente.
  3. Definir el cálculo.
  4. Revisar la calidad de los datos.
  5. Detectar inconsistencias.
  6. Corregir el origen cuando sea posible.
  7. Validar el resultado.
  8. Después, visualizar.

No empezar por las gráficas.

Importante

Corregir el origen es mejor que corregir el reporte

Si cada mes alguien tiene que ajustar manualmente la información antes de presentar un reporte, probablemente existe un problema en la captura, el proceso o la integración que conviene resolver desde el origen.

Ejemplo: un cliente que aparece tres veces

Ejemplo

Una empresa quiere saber sus ventas por cliente. El mismo cliente aparece como:

  • Comercial ABC.
  • Comercial ABC SA.
  • ABC Comercial.

El reporte muestra tres clientes distintos, cada uno con una parte de las ventas.

El problema no está en el dashboard, sino en el catálogo y en cómo se identifica al cliente. Mientras eso no se corrija, cualquier reporte de ventas por cliente quedará repartido.

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